jueves, 17 de septiembre de 2015

4 Leyes de la Espiritualidad

La base de todo crecimiento humano es desarrollar sanamente nuestro mundo interior, de tal forma que aflore la Inteligencia Emocional que enfrente las dificultades del día a día de una manera sensata y coherente con los valores y principios que tengamos como individuos. En la INDIA se enseñan estas “Cuatro Leyes de la Espiritualidad” pues éstas ayudan a desarrollar nuestro crecimiento interno e Inteligencia Emocional de una manera sensata, sana y coherente.


Las Cuatro Leyes de la Espiritualidad son:

La primera dice: ”La persona que llega es la persona correcta”, es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.
La segunda ley dice: “Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido”. Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. 
No existe el: “si hubiera hecho tal cosa hubiera sucedido tal otra…”. No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.

La tercera dice: “En cualquier momento que comience es el momento correcto”. Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.

Y la cuarta y última: “Cuando algo termina, termina”. Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.

Creo que no es casual que estén leyendo esto, si este texto llegó a nuestras vidas hoy; es porque estamos preparados para entender que ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado.
Tu Amigo Coach - Franz Fernando Flores Torres